viernes, 26 de agosto de 2011

Superdotados sin identificar

El 98 por cien de los superdotados están sin identificar.
Existe un despilfarro de talentos.  La mayoría de los superdotados suspenden y el fracaso escolar aumenta entre ellos. Por un lado destacan en otras áreas donde se sienten seguros pero en el colegio van en declive. A ello se une la falta de integración, los problemas emocionales, etc... Suelen ser los padres quienes detecten la superdotación.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Una joven promesa del piano


Joven pianista que participará en el Festival Internacional de Gijón. Es considerada una persona con altas capacidades. Ha sido, en cuatro ocasiones, ganadora de torneos de ajedrez. En el artículo habla sobre su vida y sus planes.

martes, 23 de agosto de 2011

El analfabetismo en Sevilla


Los datos educativos en Sevilla son escalofriantes. La población femenina de mayor edad es la más afectada por el analfabetismo aunque sigue habiendo mujeres mayores que luchan por sacar una carrera universitaria.
El artículo también valora las discapacidades y la superdotación afirmando que se cuidan las primeras y que ya es hora de cuidar, también, las altas capacidades y de detectarlas a tiempo.

lunes, 22 de agosto de 2011

Preparar hijos millonarios


No solamente la educación universitaria, una superdotación o una inversión en un hijo harán de él una persona con éxito. Se ha de comenzar antes de tiempo a enseñarle cómo debe de administrar su dinero y ahorrar para que consiga tener un pequeño depósito cuando alcance la mayoría de edad. Dany Rutois ofrece algunos consejos muy útiles para los padres.

domingo, 21 de agosto de 2011

Dónde se halla uno de los más grandes matemáticos


Una sucinta biografía del gran matemático ruso. Temían que tuviera síndrome de Asperger pero, en realidad, vivió y existe sólo para las ciencias exactas, junto a su madre y dando clases en su país mientras rechaza, uno tras otro, los premios que le conceden las distintas instituciones. El por qué: se barajan varias conjeturas. Quizás haya encontrado la imperfección en su mundo matemático o haya podido comprobar la existencia de Dios. Posiblemente le guste las matemáticas por sí mismas y no busque más que el resolver problemas sin necesidad de llevarse ningún premio ni reconocimiento aunque fuera educado así, sólo por el placer de conquistar el resultado.